
A todos nos sale muy fácil opinar e indignarnos por lo que pasa pero ¿Nos involucramos como protagonistas de esa película? ¿Asumimos que cada uno de nosotros contribuimos más de lo que creemos en la realidad de nuestro país e incluso de nuestro mundo?
Los seres humanos tenemos mecanismos de defensa que reducen las posibilidades de una interacción plena con el ambiente, son formas de comportarse que, a fuerza de repetición, se oponen al libre desarrollo del ciclo de contacto o de satisfacción de las necesidades. Uno de estos mecanismos es conocido como "Proyección" que es una forma de resistencia que consiste en atribuir a otro un aspecto rechazado de sí, en lugar de ser un participante activo de su propia vida, el proyector se convierte en un objeto pasivo, víctima de las circunstancias.
Lo que aquí propongo es que dejemos de reconocer tanto en el afuera para mirarnos e incluirnos a nosotros como parte de un todo, que podamos pasar del conociendo al reconociendo y luego del reconociendo al "reconociéndonos" como herramientas fundamentales para que el resultado del partido pueda darse vuelta.
Quisiera aprender a hacerme cargo de mis intolerancias, de mi violencia, indiferencia e incluirme responsablemente para después exigir para afuera; pienso que esto suele resultarnos difícil porque está arraigado en la identidad Argentina el sentirnos víctimas de todo lo que pasa, poner en los otros la responsabilidad y despotricar para afuera, esperando que ocurra un milagro que cambie todo.
En psicoterapia Gestalt cuando aparecen proyecciones se trabaja para que el paciente se percate de ellas y pueda pensar que tienen que ver con él aquellas cosas que le molestan, e identifica fácilmente en el otro, para así rescatarlas y aprovecharlas en su propio proceso, para su crecimiento personal ; Quizás de un modo aproximado cada cual puede identificar que le irrita de la sociedad y ver que ocurre cuando a esos reclamos , que pareciera que nadie escucha, los rebotamos hacia nosotros y tratamos de ver que ocurre con aquello que tanto nos molesta afuera, en el seno más intimo, en nuestro mundo interno, con nuestras relaciones más cercanas, con los amigos y después con el resto de las personas que conforman el mundo, en vez de ir de afuera para adentro invertir el camino y empezar por uno, viendo que para entender al otro primero hay que conocerse a uno mismo, haciendonos cargo de como queremos vivir la película que no por casualidad a cada uno de nosotros nos toca vivir, podemos mirarla muy cómodamente desde una butaca reclinable o implicarnos en ella.
Estoy seguro que podemos aprender a estar mejor en el tiempo que nos toque transitar por estos pagos, estoy convencido de que el camino para lograrlo es "reconociéndonos" para recién ahí sanar nuestras heridas como "compañeros de vida"
Mauricio J. Strugo (Boletin electronico 14 - Mayo 2008)













